Jos? Eladio Santacara parti? desde el Pa?s Vasco hace un año y medio, ?vido por nutrirse con otras culturas y transmitir la propia, y con la premisa de recoger im?genes para un futuro do*****ental. Jos? Eladio Santacara naci? en Navarra hace 57 años, y desde hace uno y medio recorre el mundo «a ratos en mi camioneta y a ratos como mochilero», como ?l mismo describe. Precisamente con el bolso al hombro lleg? a Bol?var el mi?rcoles ?ltimo por la mañana, tras iniciar los contactos de rigor desde la localidad de Urdampilleta, en donde descans? en casa de familiares unos diez d?as. All? se enter? de la refundaci?n del Centro Vasco bolivarense Danak Bat, y r?pidamente se reuni? con los referentes de la instituci?n en esta nueva etapa, Jos? Ignacio Osa y Jorge Ojinaga Leguina.
El visitante es un hombre com?n, pero dueño de un fuerte compromiso pol?tico con la identidad del Pa?s Vasco. Su intenci?n primaria al salir a girar fue recoger im?genes para un do*****ental que llevar? por t?tulo «Los cinco continentes a trav?s de la m?sica», y a esa tarea se ha entregado con pasi?n en esta etapa de su vida. Este proyecto gener? adem?s uno complementario: montar una p?gina en Internet a trav?s de la cual difundir las m?sicas de cada terruño (Santacara toca acorde?n, chistu y tromb?n), m?s una suerte de diario de viajero en el que comenta las distintas experiencias a lo largo y a lo ancho del Globo. Pero mientras recopila datos para engrosar su base, cual una suerte de juglar de la modernidad Jos? Eladio hace docencia acerca de la historia de su pueblo entre las gentes que va conociendo, y aporta su an?lisis sobre el presente y el futuro de los vascos de acuerdo a una visi?n pol?tica que va enriqueci?ndose viaje a viaje y pa?s a pa?s.
«Para dar la vuelta al mundo -define Jos? Eladio, repantigado en un sill?n al borde de una pileta, en una quinta en la que el calor del atardecer parece menos ind?mito que en pleno coraz?n de la ciudad- se necesitan tres cosas: ganas y convicci?n de que puedes hacerlo, tiempo y dinero. Al dinero lo pongo ?ltimo, porque si est?s dispuesto lo sacas de abajo de las piedras», afirma.
No es la primera vez que Santacara traspone los l?mites de su pa?s, pero igualmente admite que se trata de su primer viaje solo, y que al partir sent?a «un poco de miedo». En su rico anecdotario hay cap?tulos relucientes, como el que cuenta su vida durante 30 d?as como okupa en Londres con Joaqu?n Sabina, a comienzos de los ´80.
El viaje que nos ocupa en principio iba a ser de placer, pero Jos? Eladio resolvi? finalmente conferirle a la experiencia alg?n contenido que pudiera conservar su valor m?s all? de las ?pocas y las fronteras. As? naci? la idea de filmar el do*****ental, una labor para la que se siente largamente capacitado ya que adem?s de su pasi?n por el proyecto, «la historia y la cultura siempre me han gustado mucho, domino algunos idiomas como el ingl?s y el franc?s y tengo conocimientos de mec?nica, que inclusive me han salvado de que me destrozaran el coche en algunos lugares, como Pakist?n», dice con una sonrisa.
El viaje llev? tres años intensos de preparaci?n, fundamentalmente en lo que atañe al armado de la p?gina web y a la capacitaci?n que tuvo que desarrollar Jos? Eladio para difundir por esa v?a los datos que va recogiendo. «Soy ingeniero en Telecomunicaciones, pero de inform?tica no ten?a casi ni idea», describe al respecto.
En todos estos meses por el mundo el ritmo «ha sido fren?tico», y m?s que 24 horas por d?a «hubiera necesitado 36», precisa. El viaje no ha sido s?lo placer, ya que el disfrute se ha conjugado con el compromiso por el proyecto y todo lo que ello implica en t?rminos laborales. En general no han habido casi ni domingos libres, si bien de tanto en tanto Jos? Eladio se ha dado el necesario respiro para tomar aire y seguir. «Hay momentos de baj?n, pero lo superas poni?ndote a trabajar. Las cosas se van a*****ulando, y ya llevo cinco meses de retraso en la vuelta», comenta el viajero.
¿Cu?les son los sitios que m?s han llamado tu atenci?n en este año y medio?
-Como monumento, el Taj Mahal. Lo hab?a visto mil veces en mi cabeza, a trav?s de fotos. Fue lo que me esperaba y m?s. Recuerdo que me qued? sentado all? hasta que se fue el sol y no se ve?a m?s nada. Luego, estoy muy agradecido con los pa?ses musulmanes. Es una maravilla c?mo te trata la gente, y sobre todo Pakist?n, es una pena toda la propaganda que hay, porque quiz?s sea el pueblo m?s amistoso. Esos pa?ses me han gustado mucho, tengo un gran recuerdo de Vietnam, al que por alguna raz?n llam? el centro del mundo. Hay all? una mezcla de la cultura china y la cultura propia; por ejemplo en el caso de la m?sica, la combinaci?n entre los instrumentos chinos y los vietnamitas es preciosa. Vietnam adem?s est? saliendo del trauma de la guerra, y quiere prosperar. Pero seguramente de todos los pa?ses habr?a mucho para decir.
Has estado 30 d?as conviviendo con los talibanes. ¿Qu? te dej? esa experiencia?
-Pues fueron mis amigos. El coche se rompi?, porque lo met? en una zona en la que no deb?a. Sal? de ese lugar con uno de all?, que durante el viaje iba todo el tiempo diciendo ´Al? es grande, Al? es grande´. Y yo le dec?a que si sal?amos de esa, me hac?a musulm?n. Finalmente estuve 30 d?as all? y me trataron como en casa, com? con ellos, no me cobraron nada. Ah? en general son pac?ficos, no saben lo que es un arma. El talib?n es el estudiante del Cor?n.
¿Es decir que la imagen que nos vende occidente sobre esa cultura no tendr?a demasiado que ver con la realidad?
-No, no tiene nada que ver. Son muy amables, en ning?n momento sent? miedo all?. Uno de ellos me dec?a que no est? de acuerdo con lo que hacen sus hermanos musulmanes, pero es como si arrinconas a un gato. Por muy pac?fico que sea, te va a arañar. Est?n metidos en una din?mica muy dif?cil, hay muchos que como no tienen nada que perder, est?n haciendo todo eso y les da igual una bomba que lo que sea.
Mirado desde este lado del mundo, a veces pareciera que vale mucho m?s la muerte de un occidental cristiano que la de un musulm?n, cuando en realidad ambos son seres humanos...
-La cantidad de veces que me han dicho en el viaje ´¿por qu? mat??s musulmanes?, ¿por qu? mat?is musulmanes?´. Esos musulmanes tambi?n est?n en eso, pero el tema es qui?n ha empezado con qui?n. Sucedi? lo de las Torres, pero antes ya hab?an hecho explotar el tema palestino, que es algo que sigue all?. Alguien me dijo que en Afganist?n cuando el bombardeo, las madres quer?an encontrar un trozo de sus hijos para enterrarlos, porque las bombas no dejan nada. Entonces alguien que convive con eso... algo est? fallando, a alguien no le interesa que haya di?logo y le conviene todo esto. Es la impresi?n que se tiene all?.
¿En qu? te ha modificado este viaje?
-Yo cuando sal? hab?a una cosa muy importante: respetar las diferentes culturas. Eso lo estoy llevando a la pr?ctica, me afianzo m?s cada vez en respetar culturas y pueblos y veo que lo que te est? vendiendo esta sociedad de la que vengo, la occidental, muchas veces no es m?s que marketing y querer sacar dinero como sea. Yo soy un vasco de la ribera que va dando su visi?n del mundo, y me siento muy vasco pero a la vez muy del mundo. Con esto la verdad es que estoy sacando una impresi?n muy negativa, por cuatro descerabrados que hay por all? arriba... se est?n quebrando muchos sueños. Los americanos, vamos, hay sitios en que ni quieren ya oir hablar de ellos. Eso es muy peligroso, porque al final se est?n rompiendo puentes. En mi caso este viaje est? haciendo que me reafirme en la idea de que hay que respetarse m?s, escucharse m?s y dejarse de estereotipos.
¿Encontr?s gente con esa tesitura, o te sent?s solo?
-S? hay gente. Pero es como en todos los sitios: siempre hay dos tipos de personas, la gente normal, de la calle, es muy maja en todos los sitios. Y luego est?n los de arriba, que no est?n m?s que medrando para ver qu? pueden sacar y que destrozan todo. A esos tambi?n los encuentras en todos los sitios. A m? me gusta m?s ir por el mundo de los de abajo.
El jueves ?ltimo por la mañana, Jos? Eladio se despidi? de sus familiares urdampilletenses, los Igal, y emprendi? el viaje a capital federal, en donde recogi? su camioneta para partir hacia el norte argentino. Sus vivencias en estas pampas del mate y el asado ir?n public?ndose en su p?gina en Internet, en la direcci?n www.mundoatamusika.com. El contacto con el Centro Danak Bat permanecer? abierto, y seguramente alguna vez Jos? Eladio regresar? a Bol?var para compartir un asado y un buen vino y transmitir sus nuevas experiencias como juglar vasco en tr?nsito continuo.
EL PAIS VASCO HOY
«Est?n d?ndose cuenta que la relaci?n con las nacionalidades hist?ricas debe cambiar»
¿Cu?l es tu mirada sobre la situaci?n del Pa?s Vasco?
-Se est? luchando porque se respete al Pa?s Vasco. Hay mucha gente que est? diciendo: ´bueno, si a m? me respet?is como soy, me dej?is ser lo que soy y me dej?is mi cultura, a lo mejor ser? español, o ser? franc?s. Pero si no me respet?is, se acab?´. El que m?s ha hecho porque haya m?s gente independentista es el gobierno de Aznar. Gente que era muy amorfa, que no se met?a, hoy se siente m?s vasca que nunca.
Hay un renacimiento, la gente ya no est? a la defensiva sino a la ofensiva. Yo soy lo que soy, y me respetas o no quiero saber nada contigo. La cultura se est? potenciando mucho, sobre todo el idioma. Yo mismo soy profesor en euskera (el idioma vasco). Todo esto est? provocando un encontronazo, porque al principio estaba bien que estudiaran vasco y hablaran vasco, pero claro, si estudian vasco luego es para seguirlo en la vida real, para ir a la Universidad y dem?s. Hay muchos sectores enquistados en España que no est?n dispuestos a que eso entre, y que ya daban por hecho que en el Pa?s Vasco ciertos sectores tienen que manejarse s?lo en español. Mucha gente española est? empezando a darse cuenta que hay que aceptar esto, pero los poderes f?cticos parece que no. Probablemente el Partido Socialista Español (PSOE) tenga la clave. Y se est? dando cuenta de que las relaciones con las nacionalidades hist?ricas deben cambiar, o puede haber una ruptura total. Un sector de PSOE est? empezando a hablar de un estado federal, pero quiz?s no sea un sector demasiado influyente.
¿Qu? pasa con los j?venes vascos?, ¿tienen m?s conciencia pol?tica hoy que hace 40 años?
-Es complicado decirlo. Hay sectores muy concientizados y otros muy en la sociedad de consumo, a los que todo les pasa por el costado, que s?lo se acuerdan de lo que son o no son cuando llega una fiesta. No sabr?a qu? decir, s?lo que s? hay un sector que sale m?s concientizado de la enseñanza de euskera. Y un idioma implica algo m?s que ser distinto, lleva una cultura y una forma de ver el mundo.